¿Y esto cómo se come?

La gastronomía peruana es una maravilla y de ella todo el mundo habla. Pero siendo sinceros, hay algunas propuestas que serían un tanto difíciles de explicar fuera de nuestras fronteras. Aquí hablamos un poco sobre el cuy, los ricos anticuchos y nuestra clásica Inca Kola. La mesa está servida.
Conocidos desde el siglo XVI como conejillos de indias, el cuy está considerado en el resto del mundo como una mascota divertida y con un alto nivel de ternura. Aquí, lo preferimos acompañado de un par de papas doradas. Se trata de un animal originario de la zona altoandina de países como el Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia, y ha estado domesticado más de 3500 años. Es un animal fácil de criar y que no necesita mayores cuidados.
A pesar de que no cuenta con mucha carne, esta tiene una gran cantidad de proteínas y tiene solo un 7% de grasas, convirtiéndolo en un alimento realmente light. Se puede comer en el tradicional chactado, relleno y en picante. Desde hace unos años se puede encontrar en supermercados, y ahora lo venden hasta en hamburguesas y en latas de conserva. Y no solo es una popular fuente de alimento, sino que también es parte fundamental de la cultura popular y religiosa de muchos sectores de nuestro país. En nuestro país, en promedio, se come un aproximado de 65 millones de cuyes al año, lo que representan más de 100 toneladas de carne.
Con el corazón partido: Los anticuchos
Los anticuchos son un piqueo precolombino que nos han conquistado con su sabroso corazón. Y no solo vienen acompañados de una simpática rodaja de choclo, sino también de mucha historia y tradición. Ricardo Palma ya los citaba en sus Tradiciones Peruanas en 1833 y su receta tradicional tiene más de 500 años con nosotros. Su preparación es sencilla y económica, y durante el mes de octubre se vive una explosión en su consumo como comida tradicional de la Procesión del Señor de los Milagros.
En muchos países las vísceras son dejadas de lado y no son parte de la dieta diaria. En cambio, en el nuestro, no desperdiciamos ni el aliento de lo que nos comemos. En el 2005 la Asociación de Anticucheros y Sangucheros de Lince preparó un gigantesco anticucho de 58 metros que utilizó 450 kilos de corazón. ¿Fanatismo? Un poco, pero no hay que olvidar que un corazón de vaca solo tiene 112 calorías y relativamente muy poca grasa.
¿A qué sabe la Inca Kola?
Es tan peruana que nació el 28 de julio de 1935. Fue creada y vendida por la familia de origen británico Lindley y su fórmula se mantiene en total secreto, aunque con los años la gente empezó a reconocer el aroma de la hierba luisa. Lo que no es un secreto es lo perfecta que calza con nuestra comida, ya que su extremo dulzor contrarresta el picante y los demás condimentos. Junto a Irn-Bru de Escocia, comparten el título de ser las únicas dos gaseosas a las cuales Coca Cola no ha podido vencer en ventas en sus respectivos países. Es increíble como 500ml de un líquido amarillo nos llenan de tanto orgullo y pasión. ¿Tú qué opinas?



