“No quiero ser Beyonce”

Hace unas semanas llegó al Perú Patricia Cano, una cantante canadiense de origen peruano que vino a presentar su primer disco titulado This Is The New World. Tu Taza Café la entrevistó y lo que encontró fue una vida de película y un álbum sorprendente.
Patricia Cano a sus 31años no tiene miedo volver a empezar. Estamos camino a un café en la residencial San Felipe y me cuenta que luego de estudiar Literatura Latinoamericana y actuación en Canadá tuvo la suerte de recibir una propuesta para trabajar en el famoso Teatro del Sol de París con los maestros Arian Mushkin y Jean Clemen. Una experiencia que marcaría su vida para siempre, lo mismo que conocer al escritor canadiense Thompson Highway. «El fue el que realmente abrió la puerta a la literatura indígena en Canadá. Con él he tenido la suerte de viajar pues alguna vez interprete un poema suyo y desde entonces me ha invitado a cantar en sus recitales en ciudades como Buenos Aires o Praga. Además de escritor es pianista y compositor él ha sido una escuela para mí, que junto al Teatro del Sol me han abierto las puertas al mundo», dice Patricia. Hace unos años esta canadiense de origen peruano dejó con mucha pena la compañía de teatro francesa para dedicarse a la música y sobre cumplir su sueño: grabar un disco. Hoy aprovechó su visita a nuestro país para presentar su nueva producción musical en el Jazz Zone de Miraflores.
Cuéntame un poco del disco
El disco tiene muchas influencias rítmicas y linguisticas. Es una fusión de soul, con ritmos peruanos, en donde también hay samba, jazz, perfume de bossa y landó. En resumen se trata de fusión.
¿Quiénes son los padres de esta producción?
Patricia Cano y Carlos Bernardo. El es un músico brasileño que conocí en el Teatro del Sol. El viajó mucho con la compañía y estudio percusión nueve meses en Corea. Dos años después me tocó a mí viajar a ese país para aprender canto tradicional coreano. Un lugar multicultural como varios de los lugares que me ha tocado vivir. Cuando decido hacer el álbum me di cuenta que tenía que hacerlo con él por la excelente relación musical que nos une. Así nació esta producción muy personal en donde los ritmos peruanos no están allí por las puras. Cuando estuve en Canadá pensé muchas veces quién era yo. Y la respuesta fue siempre la misma, una canadiense con raíces peruanas y con influencias multiculturales. Así es mi disco.
¿Cómo te proyectas como artista?
Estoy trabajando para realizarme profesionalmente en el mundo del Jazz y la música independiente en el circuito de Canadá y Estados Unidos. No quiero ser Beyonce. Yo me veo en Festivales de Música y como tengo conexión en Perú también en nuestro país.
¿Cuándo descubres el Jazz?
Estudiando teatro fui al Rex con un amigo. Sentada en un club de Jazz aprendí a escuchar esta música. También en París escuché mucho Jazz. Otro descubrimiento que hice fue la música de Susana Baca. Una amiga congolesa me invitó a ir a ver a una peruana que cantaba en el teatro Olimpia de París. Resultó ser Susana Baca. Yo no la conocía. Esa noche vi como las personas celebraban a la cantante, no era lo que había visto en las peñas peruanas para nada. Ella tiene un estilo totalmente propio, muy sensual y quebró todas mis referencias de recuerdos peruanos. En la sala había peruanos pero la mayoría eran franceses. Cuando descubrí que había un circuito como este dije: eso quiero hacer. A partir de allí comencé a soñar de que uno puede presentar un álbum en cuatro idiomas, no como algo chic, sino natural. Si no hubiera trabajado en el teatro del sol no habría descubierto eso. Fue como un postgrado, pero mucho mejor. No es por nada que este álbum se llama This is a New World, una frase de un poema que resume el mundo intercultural en el que he crecido.



