«Éste es un tema que las mujeres no hablan con nadie»
Pablo Simonetti (Santiago de Chile, 1961) llegó a Lima para presentar La barrera delpudor, una novela que aborda la12/pablo-simonettig.jpg historia de una mujer que se separa tras una larga relación y la crisis que esa separación desencadena en los diferentes aspectos de su vida, incluida su vida sexual.
Esta novela está contada bajo el punto de vista de una mujer insatisfecha sexualmente. ¿Fue Madame Bovary de Flaubert un referente?
Más que Madame Bovary yo siempre pensé en la novela El amante de Lady Chatterley de D. H. Lawrence. Me parece que allí hay un retrato de la sexualidad femenina un poco más cercano a lo que yo trato de conseguir con La barrera del pudor. Es la primera vez que me parece que la sexualidad está tocada de un cierto realismo. Porque por una cuestión educacional y cultural la mujer siempre se vio obligada a disfrazar su deseo sexual de romanticismo. A mí me da la impresión de que la mujer puede tener deseo sexual simple y puro sin necesidad de estar enamorada.
¿Y por qué era importante usar el punto de vista femenino de Amelia para narrar su historia?Porque una mujer como Amelia (la protagonista de la novela) existe hoy y puede llevar adelante el tema de su insatisfacción sexual sin ser prejuzgada ni tildada de ninfómana o libertina. Por eso me parecía un personaje literario.
En tu anterior novela, La razón de los amantes, aparece como un tema central la crisis de la pareja. ¿Ése es un leit motiv de tu obra?
En mi narrativa, más importante que la crisis de la pareja es la crisis de la identidad que los personajes sufren al interior de los entornos de pertenencia. Eso es lo que a mí me interesa contar especialmente en esta novela. Amelia enfrenta cambios de identidad producto del fin de su relación de pareja. Es como perder una piel y volver a desarrollar otra. En ese momento ella acepta a su cuerpo como un miembro deliberante de su identidad, que hasta ese momento había postergado.
Toda novela tiene su historia secreta. ¿Cuál es la historia de La barrera del pudor?
Me separé de una relación muy larga que tuve durante 16 años y el proceso que tuve que vivir para reconstruir mi identidad luego de esto fue una mezcla de interés y estupor. Todo ese proceso fue tremendamente interesante y tuvo una impresión en mí. Desde que pierdes una seguridad y tienes que comenzar a ganar otra hay toda una transformación en la identidad. Eso me interesaba mucho para este libro. Eso se unió con la aparición de Amelia como un personaje literario. Una mujer que estaba enfrentando los dilemas de la separación.
¿Qué repercusión ha tenido en Chile la exposición de la sexualidad de Amelia?
Ha sido bien recibida entre las mujeres. No sé si has conocido las cifras pero han sido formidables. «Éstas son cosas que pensamos las mujeres pero que no las hablamos con nadie», me han dicho.
Esto me hace recordar un debate respecto a si el escritor sólo puede escribir desde su experiencia o desde su imaginación…
Creo que ese debate no existe, porque la experiencia y la imaginación no son dos elementos excluyentes uno del otro, porque la imaginación está marcada por la experiencia. La imaginación no es todo material nuevo. Muchas veces la imaginación lo que hace es readecuar material que ya está alojado en tu mente. Yo creo que el mayor contribuyente a la imaginación es el subconsciente y éste está marcado casi siempre por tu historia.

