Una pasión heredada
David Torres, filósofo y dueño de un café en Miraflores nos cuenta su relación con esta bebida aromática y estimulante. Una pasión heredada cuyo rastro se remonta a sus abuelos maternos.
«Atando cabos la pasión del café viene por el lado de mi familia materna, que es de ascendencia italiana. Mi abuela siempre hacía café. Mi abuelo era tostador. El aroma de esta bebida siempre estuvo en casa. Yo me iba de niño al colegio luego de tomar mi café con leche», me cuenta David. He llegado a la cuadra dos de Recavarren en Miraflores para conocer su historia. Por unos amigos me había enterado de que este filósofo de formación se había enamorado de una norteamericana llamada Hannah Scranton, que vino al Perú a realizar unos estudios. «Conocí a Hannah en el Cusco. Ambos coincidimos en un curso de quechua en el que nos matriculamos. Terminado el curso ella regresó a Nueva York a seguir estudiando, y yo, a mi vida en Lima, que era terminar mi tesis.
Tiempo después la fui a visitar a Nueva York, una ciudad en la que por coincidencia viven mis papás. Por suerte no vivían muy lejos de ella. En esa ciudad decidí entrenarme como barista en un café gourmet de Manhattan llamado Cafe Angelique, ubicado en el West Village, que es la zona bohemia. Exactamente en la 49 de Grove Street con la 68 de Bleecker Street. Recuerdo que cuando fui a ese sitio no solicité un trabajo sino entrenamiento, cosa que descuadró a mis futuros empleadores. Ningún postulante a trabajo pedía training. Estuve no más de tres meses y aprendí todo lo que me llevó a concebir mi propio negocio. Desde el tema de la estandarización de la bebida, hasta la cadena de suministros y la administración de los recursos». Capítulo aparte fue aprender el secreto del espresso.
Hoy luego de casi un año y medio, la pareja comienza a planear un segundo local. «No será igual al actual porque queremos estar más cerca de las exigencias del público que de nuestras propias proyecciones», me dice el dueño de Arábica. Lo que sí se mantendrá serán los pasteles de Hannah y el café de David, para el cual lo más importante es el concepto de reminiscencia. Evocar esos sabores iniciales en tu vida que te permitan luego disfrutar en un mayor grado las cosas.




Comentario por Franco — 20 Octubre 2009 @ 22:54
Great, “el mejor café del perú y balnearios…”