Mi encuentro con Patch Adams
Marco Simola, fotógrafo italiano, recibió la semana pasada la misión de registrar los pasos de los voluntarios de Bola Roja, en el Festival de Belén en Iquitos. Allí conoció al famoso medico Patch Adams. Lo que sigue es un texto a partir de su testimonio.
En el año 2003 los clowns de Bola Roja, dirigidos por mi buena amiga Wendy Ramos, establecieron una relación con el Gesundheit Institute, un hospital modelo fundado por el médico norteamericano Hunter Patch Adams. Producto de este encuentro nació la idea de realizar una serie de giras de trabajo por varias regiones del Perú, en donde se pudiera brindar asistencia médica y ayuda social. Una de éstas ciudades fue Iquitos, especialmente la zona baja del barrio de Belén. El primer viaje se realizó en agosto del 2005. La idea era transformar el entorno de manera positiva a través del clown. Gracias a la colaboración de muchas personas desinteresadas se logró hacer eso y más. A partir de allí se ha repetido la experiencia.
Este año me tocó seguir a todo el equipo a esta ciudad y el viaje resultó una de las experiencias más inolvidables de mi vida. Me pasé toda una semana en la selva registrando con mi cámara fotográfica cómo las ganas de ayudar pueden cambiar muchas vidas. No sólo de aquellos que reciben la ayuda sino de aquellos que gustosos la ofrecen. La última noche antes de volver a Lima me pasó algo inesperado con Patch Adams. Sabía que no le gusta dar entrevistas. Por eso me animé y le pedí 5 minutos para hablar con la intención de proponerle lo imposible, una entrevista. Eran como las 10:30 p.m. Él me dijo que quería escuchar rock’n roll y que si quería podía acompañarlo a un lugar que él conocía, entonces salimos y al rato nos perdimos en el camino. En el trayecto comenzamos a hablar como si fuéramos amigos de toda la vida. Su energía positiva y las cosas que me dijo fueron algo muy emotivo para mí y cuando íbamos llegando al bar me preguntó: «¿Cuánto tiempo necesitas para la entrevista?». Una hora será suficiente, le dije. «Voy a hacer todo lo posible para encontrar esa hora en Lima», me respondió. Luego aquel gigante me abrazó fuerte como si fuera mi hermano mayor.




Comentario por cecilia — 26 Agosto 2009 @ 8:48
no logro imaginar……lo intenso que debe ser conocer a una persona tan maravillosa
Comentario por Mariano Carrillo — 27 Agosto 2009 @ 11:05
Ví tus fotos en una presentación y realmente te felicito por la forma en que en una sóla imagen logras transmitir tanto. Deberías pensar en exponer estas fotos y que así más peruanos se toquen el corazón. Saludos y éxitos!